Cuando estallen los fálicos planetas
los funda un vasto sol incognoscible
y mi Nada y Tu nada, indivisible
nos moren en vacíos de maquetas,
se destrone mi Luna en las horquetas
que escinda de un futuro impredecible
y todo lo que es hoy, será invisible
en vacíos sin luces, sin glorietas,
las pupilas de azul, las indiscretas
surgidas de alfas pátinas secretas,
del póstumo muñón de mi dislate
,
tronará para siempre, sus inquietas,
sus láminas de rimas y espoletas.
¡Mi verbo, única luz, último vate!
Construido a las 7,47 del
3 de febrero de 2011-02-03
Para “Rimas insolentes”
Rodolfo Leiro
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